Los precios al consumidor suben un 5% en mayo, el ritmo más rápido desde la gran recesión de 2008

El coste de los autos usados se encarece un 30% en un año, y los billetes de avión suben un 25%. Lea aquí cuánto suben los alimentos, las razones y qué pasará ahora.

Los precios al consumidor suben un 5% en mayo, el ritmo más rápido desde la gran recesión de 2008
Compras en el supermercado (Source: Pexels)

(TELEMUNDO) - La inflación se disparó un 5% en mayo con respecto al mismo mes del año pasado, el ritmo más rápido desde 2008, antes de la gran recesión, ya que la creciente demanda por la reapertura de la economía se encontró de frente con cadenas de suministro asfixiadas por la escasez provocada por la pandemia del coronavirus.

El aumento de los precios en una economía que está apenas reactivándose, aunque sigue frágil, continúa erosionando el poder adquisitivo de los consumidores, según el último informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Oficina de Estadísticas Laborales, publicado el jueves por la mañana.

Los fabricantes del país recortaron la producción durante el comienzo de la pandemia y ahora están luchando por ponerse al día.

Esto ha generado que una ola de productores hayan flexionado sus contratos de compra y se hayan abastecido de materiales a la vez, lo que ha provocado un aumento de los productos básicos limitados, un incremento de los costos de los insumos y un alza en los precios para los consumidores.

Una canasta básica costosa

A lo ancho del país escasean todo tipo de productos, desde alitas de pollo hasta paquetes de salsa de tomate, cobre, madera, semiconductores y muebles.

Los precios en los supermercados se dispararon cuando comenzaron las cuarentenas por la pandemia en la primavera de 2020, ya que la gente se abasteció por un plazo largo y compró más de lo usual, al tiempo que las cadenas de suministro se tambalearon ante la repentina demanda a nivel nacional. Los precios nunca han vuelto a bajar a sus niveles anteriores a la pandemia.

El precio nacional promedio pagado por 16 onzas de tocino subió a 5.40 dólares en mayo, frente a los 5.23 del mes anterior, y más que los 4.72 que se pagaban en enero de 2020, según datos exclusivos de los puntos de venta de los supermercados de NielsenIQ.

La carne molida fresca aumentó a 5.32 dólares por libra en mayo, frente a 5.27 en abril y más alto que el costo promedio antes de la pandemia de 5.02.

Las pechugas de pollo cayeron de 3.20 dólares a 3.14 dólares en mayo, aunque el precio aún es ligeramente superior a los 3.01 que costaban en enero de 2020.

Las alzas fueron mayores en algunas áreas metropolitanas. Una libra de tocino en el área metropolitana de Nueva York se situó en 6.49 dólares, en comparación con 6.10 el mes anterior y 5.12 en enero de 2020. Los precios del tocino también están elevados en el área metropolitana de San Francisco, de 6.55 a 6.82, y por encima de los 5.71 de enero 2020.

“En una amplia canasta con los 5,000 artículos más populares, los compradores están pagando 0.4 puntos porcentuales más por comestibles en mayo de 2021 en comparación con mayo de 2020”, dijo Phil Tedesco, vicepresidente de análisis de inteligencia minorista de NielsenIQ.

Otro aumento de precios oculto es que ahora hay menos descuentos. Aunque el porcentaje de unidades vendidas en descuento es más alto que hace un año, cuando los descuentos y cupones casi desaparecieron, todavía están muy por debajo de lo que estaban en 2020.

“Esto indica que los compradores no pueden aprovechar tantos descuentos en las tiendas como lo hicieron en un período anterior al COVID-19”, dijo Tedesco.

Los expertos dicen que es probable que las empresas recurran a subir los precios durante el verano para controlar la demanda, ya que la oferta de bienes, y de la gente que los provee, sigue siendo tentativa.

Creo que todavía es posible que la economía se siga activando con el verano ahora que hay un aumento en los precios en todos los productos, desde tarifas aéreas hasta hoteles”, dijo a CNBC Diane Swonk, economista en jefe de Grant Thornton.

La inflación será transitoria, según la Casa Blanca

La Casa Blanca ha dicho que estos efectos inflacionarios son “transitorios” y serán compensados por mayores ganancias en la economía en general. La Reserva Federal (Fed) ha dicho que está de acuerdo con dejar que la inflación supere el umbral objetivo del 2% para ayudar a alcanzar una tasa de desempleo mínima y una de empleo plena.

La propuesta presupuestaria publicada recientemente por el presidente, Joe Biden, proyecta que el IPC aumentará un modesto 2.1% en 2022 y se estabilizará en un 2.3% de 2024 a 2030.

“El presupuesto ciertamente proyecta que habrá algo de inflación a corto plazo, aunque esperamos que se estabilice”, dijo Cecilia Rouse, presidenta del Consejo de Asesores Económicos, a periodistas en una conferencia telefónica la semana pasada.

“Anticipamos que debido a las políticas vamos a tener algo de crecimiento del PIB, que beneficiará a todos los estadounidenses”, agregó Rouse. “Sabemos que cuando se alcanza el pleno empleo [...] todos se beneficiarán y que la economía se beneficiará de las inversiones para mejorar la productividad que están incluidas en este presupuesto”.

Si bien la mayoría de los economistas están de acuerdo, un banco advirtió que la inflación podría persistir más de lo previsto y tener consecuencias no deseadas precisamente para los grupos a los que la administración está tratando de ayudar.

“Si bien es admirable que esta paciencia se deba al hecho de que las prioridades de la Fed están cambiando hacia objetivos sociales, descuidar la inflación deja a las economías globales en una bomba de tiempo”, escribieron el economista jefe de Deutsche Bank, David Folkerts-Landau, y otros expertos en un informe.

Su análisis advirtió sobre una inflación desbocada al estilo de los años 1970, que solo pudo ser frenada con fuertes alzas de las tasas de interés, lo que provocó una profunda recesión.

“Los efectos podrían ser devastadores, particularmente para los más vulnerables de la sociedad”, dijo la firma.

La Fed ha dicho que cree que tiene múltiples herramientas más afinadas en su kit para ajustar la economía y modificar la inflación además de las tasas de interés generales. Recientemente, señaló que podría haber fin a algunas de sus compras de bonos, lo que endurecería la oferta monetaria actualmente floja.