Cientos de gasolineras se quedan sin combustible por el temor de los conductores al cierre del oleoducto

La Casa Blanca insiste en que no hay escasez de gasolina y pide prudencia a los consumidores ante estas compras que expertos califican como “injustificadas” y que pueden disparar los precios.

Cientos de gasolineras se quedan sin combustible por el temor de los conductores al cierre del oleoducto
Una tienda de connivencia QuickTrip tiene bolsas en sus bombas ya que la estación no tiene gasolina, el martes 11 de mayo de 2021, en Kennesaw, Ga. Colonial Pipeline, que suministra alrededor del 45% del combustible que se consume en la Costa Este, detuvo sus operaciones la semana pasada tras revelar un ciberataque que, según dijo, había afectado a algunos de sus sistemas. (AP Photo/Mike Stewart) (Source: Mike Stewart)

(TELEMUNDO) - Más de un millar de gasolineras en el sureste del país se han quedado sin combustible ante la avalancha de conductores que acudieron a repostar por miedo a los efectos en el suministro del ciberataque al oleoducto Colonial Pipeline, que este miércoles cumple su sexto día cerrado.

Son compras “injustificadas”, según los expertos, pero ni siquiera los avisos de la Casa Blanca pudieron contrarrestar la excesiva precaución de la población.

El Gobierno actuó además con rapidez al suspender normas de seguridad y medioambientales con el fin de acelerar la entrega de combustible por camión, barco o ferrocarril a los conductores y aeropuertos. Y la declaración del estado de emergencia en al menos cinco estados pudo facilitar además el suministro, aunque también alimentó el temor.

El oleoducto Colonial Pipeline, que suministra alrededor del 45% del consumo en la Costa Este del país, sufrió el viernes un ciberataque por parte de piratas informáticos rusos que bloquearon los sistemas informáticos y exigieron un rescate para liberarlos. El ataque suscitó preocupación debido a la vulnerabilidad de las infraestructuras importantes del país.

Una gran parte del oleoducto reanudó la noche del lunes sus operaciones de forma manual y Colonial prevé reanudar la mayor parte de sus operaciones a finales de esta semana, dijo la secretaria de Energía, Jennifer Granholm.

Es posible que los conductores sigan sintiendo que la situación no está normalizada debido a que tardará unos días en recuperar el ritmo normal de operaciones, pero Granholm insistió en que no hay razón para acumular gasolina.

Dijo que las zonas más afectadas por el cierre del oleoducto -Carolina del Norte, Carolina del Sur, Tennessee, Georgia y el sur de Virginia, fundamentalmente- probablemente experimentarán una “escasez de suministro”, pero no una “escasez de gasolina”.

“Al igual que no había motivos para acumular papel higiénico al principio de la pandemia, no debería haber motivos para acumular gasolina, especialmente teniendo en cuenta que el oleoducto debería estar sustancialmente operativo a finales de esta semana y durante el fin de semana”, dijo Granholm este martes en la Casa Blanca.

“Sabemos que tenemos gasolina, sólo tenemos que llevarla a los lugares correctos”, explicó.

El Servicio de Información de Precios del Petróleo de S&P calculó en más de 1,000 el número de gasolineras que sufren escasez.

“Mucho de eso se debe a que están vendiendo tres o cuatro veces más gasolina de la que normalmente venden en un día determinado, porque la gente entra en pánico”, dijo a la agencia de noticias The Associated Press Tom Kloza, analista de S&P. “Se convierte en una profecía autocumplida”, agregó.

El oleoducto va desde la costa del Golfo de Texas hasta el área metropolitana de Nueva York. Los estados que más dependen de Colonial son Alabama, Georgia, Tennessee, Carolina del Norte y Carolina del Sur, dijo Kloza.

El 8% de las casi 3,900 gasolineras de Virginia informaron de que se habían quedado sin combustible el martes, según Gasbuddy.com, que hace un seguimiento del suministro de combustible. En Carolina del Norte, el 8.5% de las casi 5,400 estaciones de servicio se quedaron sin gasolina.

Hubo informes dispersos sobre el aumento de los precios de la gasolina, pero éstos estaban subiendo incluso antes del cierre del oleoducto al entrar en la ajetreada temporada de verano. No obstante, Granholm advirtió a los propietarios de las gasolineras que “no toleraran” precios abusivos.

Para aliviar la escasez de personal, la Casa Blanca está estudiando la posibilidad de eximir temporalmente a los barcos que transportan suministros entre los puertos de Estados Unidos de la obligación de ser construidos y tripulados por estadounidenses.

El Departamento de Transporte también está flexibilizando algunos requisitos de mano de obra y recurriendo a los ferrocarriles para el suministro de combustible. Y la Agencia de Protección Medioambiental levantó algunos requisitos de calidad del combustible con carácter de urgencia.

“Estamos estudiando todas las opciones que tenemos en el Gobierno federal y en todas las agencias federales”, dijo Granholm.

Declaración de emergencia

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, suspendió hasta el sábado los impuestos estatales sobre los carburantes. El estado recauda un impuesto sobre la gasolina de 28,7 centavos por galón y un impuesto sobre el diésel de 32,2 centavos por galón.

“Probablemente ayudará a nivelar el precio en el surtidor durante un tiempo”, dijo Kemp.

Sin embargo, instó a la gente a no acaparar gasolina, diciendo que espera que la situación se resuelva pronto: “No es necesario salir a llenar todos los envases de cinco galones que tenga”.

Las estaciones de servicio dispersas en el área metropolitana de Atlanta se quedaron sin combustible el lunes y el martes. En Georgia, casi el 6% de unas 6,400 estaciones se habían quedado sin gasolina, dijo Gasbuddy.com.

Los conductores de algunas zonas de Florida se enfrentaron a largas colas, y el 3% de las estaciones de servicio se habían quedado sin gasolina.

El gobernador, Ron DeSantis, declaró el estado de emergencia el martes por la noche. La medida activa a la Guardia Nacional y ordena a los funcionarios de gestión de emergencias que trabajen con el Gobierno federal.

El gobernador de Virginia, Ralph Northam, también declaró el estado de emergencia.

Largas filas para echar gasolina

Dave Gussak condujo de una estación a otra en Tallahassee, Florida, en busca de gasolina. Observó una cola de casi una milla en los surtidores de un Costco. Finalmente, entró a una estación de servicio de camino a la Universidad Estatal de Florida, donde trabaja.

“Esto es una locura”, dijo a la agencia de noticias.

El depósito de Irena Yanava estaba a medio llenar, pero no estaba dispuesta a correr riesgos por lo que decidió sentarse a esperar su turno en la misma gasolinera de Tallahassee.

“Sé que lo necesitaré pronto, así que ¿por qué no?”, dijo a la agencia de noticias.

Desvío de vuelos

El oleoducto Colonial también transporta combustible para aviones. American Airlines ha desviado vuelos de larga distancia desde Charlotte, Carolina del Norte, debido a la posible escasez. Los pasajeros que vuelan a Honolulu tendrán que cambiar de avión en Dallas, y los que se dirigen a Londres harán escala en Boston para reabastecer.

Los vuelos de Southwest y United llevaban combustible extra en los vuelos a Nashville, Tennessee, Baltimore y algunos otros aeropuertos en caso de que el combustible para aviones no estuviera disponible en esos aeropuertos.

Normalmente, las compañías aéreas cargan sólo el combustible suficiente para un solo vuelo, ya que la recarga aumenta el peso del avión y perjudica el kilometraje. La mayoría de los aviones pueden cargar suficiente combustible para un viaje de ida y vuelta, pero el consumo extra de combustible cuesta dinero.

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