Estos son los inmigrantes, visas y ‘green cards’ afectados por la nueva orden ejecutiva de Trump

Estos son los inmigrantes, visas y ‘green cards’ afectados por la nueva orden ejecutiva de Trump
. (Source: Pixabay)

(TELEMUNDO) - Algunas de las principales empresas estadounidenses han reaccionado con dureza contra el veto migratorio anunciado este lunes por el presidente, Donald Trump, que extiende hasta el 31 de diciembre las medidas ya en vigor sobre visados y green cards y amplía además las restricciones a otros permisos, hasta afectar en total a más de 250,000 trabajadores extranjeros.

El principal ejecutivo de Apple, Tim Cook, se dijo “profundamente decepcionado” por la orden ejecutiva del presidente: “Esta nación de inmigrantes siempre ha encontrado fuerza en nuestra diversidad, y esperanza en la promesa duradera del sueño americano. No hay nueva prosperidad sin ambos”. Los principales directivos de Google, Sundar PichaiTesla, Elon Musk; o YouTube, Susan Wojcicki, coincidieron en sus críticas a las restricciones aprobadas por Trump.

Estos son los inmigrantes y visados que se ven afectados por la nueva orden ejecutiva:

Visados H-1B: cada año se reparten 65,000 permisos de este tipo entre los solicitantes (por lotería, porque suelen haber el doble o triple de solicitantes), que suelen ser trabajadores altamente cualificados, generalmente del sector tecnológico, y sobre todo chinos e indios. Sus cónyuges y e hijos pueden entrar en Estados Unidos también (y trabajar) con un visado H-4B.

La orden ejecutiva bloquea estos visados, pero su concesión es anual, y el sorteo se realiza en abril, por lo que aquellos que ya lo hayan obtenido, así como los que están ya en vigor, no se verán afectados. Queda por ver si la medida se prolongará después de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y la reelección o toma de posesión de un nuevo presidente en enero.

Según la Casa Blanca, el conjunto de medidas aprobadas en esta orden ejecutiva permitirá que los trabajadores estadounidenses no tengan que luchar “contra millones de extranjeros que entran al país para hacer empleos temporales”, “a menudo acompañados por sus esposas y e hijos”. “Bajo circunstancias ordinarias”, añade”, “pueden beneficiar a la economía”, pero la crisis económica y de desempleo provocada por las medidas contra la pandemia de coronavirus los convierte en “una amenaza inusual”.

Visados H-2B: cada año se conceden 66,000 para trabajadores temporales que se dedican a tareas no relacionadas con la agricultura, como pueden ser meseros, mucamas, cocineros, empacadores de carne, etcétera. Se reparten 33,000 para la temporada de invierno (del 1 de octubre al 31 de marzo) y otros 33,000 para el verano (del 1 de abril al 30 de septiembre). Además, el presidente ha impulsado la concesión de visados adicionales en los últimos años, dada la alta demanda de estos trabajadores (de los que también se benefician las empresas de Trump).

Según la orden ejecutiva, sin embargo, entre febrero y abril se perdieron más de 17 millones de empleos en industrias que ahora intentan ocupar esas plazas con extranjeros con visado H-2B. Atendiendo a esos datos, que la Casa Blanca no explica de dónde salen, se impone un bloqueo en la concesión de estas visas hasta el 31 de diciembre, lo que afectará a todas aquellas que se conceden para el periodo invernal.

Estén exentos de esta prohibición los trabajadores considerados esenciales, entre los que están los que trabajan en la industria alimenticia, por ejemplo, empacando carne; así como aquellos cuya entrada sea de interés nacional para el Gobierno.

Visados J y L-1. La cifra de desempleo conocida en mayo “ha sido particularmente alta” entre “los jóvenes estadounidenses”, según la Casa Blanca, que aporta dos porcentajes: el 29,9% entre los que tienen de 16 a 19 años, y el 23,2% entre los que tienen de 20 a 24 años. En su opinión, estos jóvenes “compiten con ciertos solicitantes de visa J”.

Estos permisos permiten fundamentalmente la entrada al país de estudiantes de Secundaria y universitarios, que prácticamente no pueden trabajar durante sus estudios pero que, en una vez graduados, cuentan con un periodo de uno o varios años de prácticas profesionales. Serían estos jóvenes, en su mayoría de alta cualificación, los más afectados por el veto, pues podrían perder su derecho a ese periodo conocido como OPT.

En total, los permisos J-1 para estudiantes permiten la llegada anual de unos 300,000 estudiantes de 200 países, según el Departamento de Estado.

Los visados J también facilitan la llegada de profesores universitarios e investigadores para dar clases en Estados Unidos, pero estos quedan exentos del veto. Si afecta sin embargo a las au pairs (que llegan para cuidar niños), los becarios, los aprendices y los maestros de Secundaria.

Además, el veto se extiende a los visados L, que permite a una empresa estadounidense transferir a sus directivos desde una oficina en el extranjero hasta otra en Estados Unidos, y también que una compañía extranjera traiga a ejecutivos al país para abrir sucursales.

Visados H-2A. Permiten la entrada de trabajadores agrícolas, tan necesarios para cultivar los campos en Estados Unidos que el Gobierno lo colocó al nivel de doctoras y enfermeros al inicio de la pandemia. El veto no les afecta, aunque sí se han visto impactados por el cierre de las oficinas consulares y embajadas y la paralización en la concesión de visas en el extranjero. En 2019 llegaron más de 200,000 de estos trabajadores.

Green Cards y solicitantes de asilo. La nueva orden ejecutiva extiende además las restricciones en vigor por la anterior, firmada el 22 de abril, que bloqueó la concesión de permisos de residencia a aquellas personas (familiares de ciudadanos o residentes) aún en el extranjero. Sólo se añadió la excepción a cónyuges e hijos menores de edad. Así mismo, se han cerrado las fronteras con México y Canadá a todos los viajes no esenciales, por lo que los solicitantes de asilo son devueltos en cuestión de horas sin atender a sus razones, incluso si son niños que llegan solos.

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